Alberto Witvrun.-Cuando se suponía que los métodos y operativos policiales en Pachuca cambiarían para bien luego de la polémica desatada entre el exsecretario de Seguridad Pública Municipal Juan Manuel Ayala Guarro y quien fuera su amigo el secretario de Seguridad Estatal
Salvador Cruz Neri, que terminó con el relevo del guanajuatense, las acciones de la
corporación empiezan a estar señaladas por el abuso y exceso como método para la
corrupción.
La madrugada de este domingo agentes estatales argumentando el mando coordinado
“detuvo” frente a la plaza comercial Galerías a un joven empresario de la Ciudad de
México que salía de una reunión de negocios porque su proyecto es instalar en Pachuca
una fábrica para la producción de blancos es decir toallas, almohadas y sábanas, proyecto
del que ahora tienen dudas.
Los tres tripulantes, dos hombres y una mujer de la patrulla 841 de la Policía Estatal le
marcaron el alto, el cual atendió porque no había cometido ninguna infracción, los
agentes lo amenazaron con detenerlo y llevarlo al Alcoholímetro, cuando argumentó que
no tenían atribuciones y que sólo había tomado unas copas de vino tinto además de
mostrar sus documentos en regla lo esposaron y amenazaron con detenerlo.
Luego de unos 20 minutos los cumplidores agentes de la ley protectores y garantes de la
integridad y patrimonio de los ciudadanos, le pidieron 500 pesos para dejarlo ir a la
Ciudad de México; lo que no habla bien de los controles establecidos a partir de la llegada
el 2 de abril de Enrique Moronatti Miramontes a la Secretará de Seguridad capitalina,
luego de que Cruz Neri acusó que había denuncias de abusos por parte de los agentes
cuando Ayala Guarro estaba al frente de la corporación.
Es poco menos que imposible que el titular o los mandos altos puedan controlar a los 460
policías municipales y menos a los estatales que asignan a Pachuca del cuerpo de 5 mil
400 que tiene la corporación, pero existe en primera instancia la capacitación y la
concientización , pero también las sanciones administrativas y penales.
