Alberto Witvrun.- La reactivación de la vida política de José Antonio Rojo García de Alba empieza a tener mayor claridad conforme se cierran las posibilidades en la mayoría de los partidos
políticos que son la mejor vía para postularse un cargo de elección popular en el 2027,
2028 o 2030, dependiendo de la legislación que esté vigente en los años pares porque
luego de sus reuniones ciudadanas y de amigos parece que le quedan dos caminos
registrarse como independiente o ser postulado por el Partido de la Revolución
Democrática Hidalgo (PRDH).
Sus acercamientos con los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y Movimiento
Ciudadano (MC) no prosperaron ante su indefinición y los ajustes que presentan ambos,
porque uno se mantiene construyendo su estructura para mantener o superar sus
números en 2027 y el segundo renovará su dirigencia estatal en breve y habrá nuevos
acuerdos y objetivos entre ellos la capital.
Una prueba para retornar plenamente a la vida política es pelear por un cargo de elección
popular y el PRDH no le puede ofertar por su calidad de partido con registro estatal una
candidatura a diputado federal, así que puede experimentar como independiente para
saber que terreno pisa para lanzarse el 2028 o el 2030 por lo que no consiguió en el
Partido Revolucionario Institucional (PRI): ser candidato al gobierno de Hidalgo.
El Partido del Trabajo (PT) y el Verde, para postular candidatos a San Lázaro, tienen que
esperar en que desemboca las nuevas negociaciones con Movimiento de Regeneración
Nacional (Morena) a partir de su renovación de dirigencia nacional y de no participar de
ella Hidalgo el Clan Sosa Castelán, tiene sus propias cartas y las señales de José Antonio
Rojo, no están dirigidas a Valle de Cazares.
Será interesante también conocer el capital que ha logrado reunir el heredero de
Huichapan, porque en el escenario estatal quienes se mantienen como los mejor
calificados son el senador Cuauhtémoc Ochoa Fernández y el secretario de Educación
Natividad Castrejón Valdez por encima de las mujeres que se mencionan, es decir que el
activismo de José Antonio Rojo no alteró las preferencias sobre los morenistas.
