Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Habitantes de comunidades ubicadas en la zona ribereña de la Presa Endhó de este municipio y de Tepetitlán manifestaron su inconformidad ante los escasos resultados que, aseguran, han tenido las fumigaciones implementadas para combatir la proliferación del mosco Cúlex, ya que el insecto continúa en cantidades considerables pese a las acciones emprendidas por autoridades.
Los pobladores señalaron que, aunque las brigadas federales han mantenido labores de fumigación durante más de una semana en localidades asentadas alrededor del embalse de aguas negras, la presencia del zancudo no ha disminuido como esperaban, manteniendo a cientos de familias bajo condiciones que calificaron como insostenibles.
“Después de las cinco de la tarde prácticamente ya no se puede salir; el mosco llega por miles y nos obliga a meternos a la casa. No podemos ni sentarnos afuera porque terminamos llenos de piquetes”, relataron habitantes de comunidades cercanas al embalse.
Los inconformes afirmaron que la situación ha alcanzado niveles alarmantes, pues la población vive bajo una constante preocupación debido a la presencia masiva del insecto, particularmente entre menores de edad, adultos mayores y personas que deben permanecer al aire libre por cuestiones laborales.
Pese a los esfuerzos de fumigación, las condiciones ambientales de la presa Endhó continúan favoreciendo la reproducción del mosquito debido a la acumulación de aguas residuales, contaminación y la proliferación de lirio acuático.
Los habitantes consideraron que las medidas implementadas hasta ahora han sido insuficientes y urgieron a las autoridades a establecer un plan integral de atención que incluya fumigaciones permanentes, saneamiento ambiental y acciones de mayor alcance para reducir la población del mosco culex.
