Jesús Castillo.- El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, calificó las acusaciones del gobierno de Estados Unidos contra su homólogo de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, como una probable «pantalla china».
Señalamientos, que dijo, podrían ser una maniobra distractora para desviar la atención de la presunta incursión no autorizada de agentes de la CIA en territorio chihuahuense, un operativo del cual, afirmó, la federación no habría tenido conocimiento previo.
Durante un encuentro con medios de comunicación, Menchaca Salazar describió a Rocha Moya como un «hombre preparado», aunque subrayó que su postura personal no implica impunidad.
El jefe del Ejecutivo fue enfático al declarar que, en caso de que se presenten pruebas sólidas que sustenten las acusaciones, no se encubrirá a nadie, independientemente de su filiación política o cargo.
Para el mandatario, la narrativa proveniente del país vecino parece ser una reacción directa a la postura del Gobierno de México ante lo que considera una violación grave a la soberanía nacional por parte de agencias de inteligencia extranjeras.
Al ser cuestionado sobre el impacto que este escándalo podría tener en la imagen de la Cuarta Transformación, Menchaca reconoció que existen riesgos de repercusiones políticas para el movimiento.
Ante este panorama, el gobernador adelantó que el próximo domingo sostendrá una reunión clave con integrantes de su partido y se espera que los liderazgos de la agrupación política analicen la situación y definan una postura colectiva frente a los señalamientos que han puesto bajo los reflectores la integridad de uno de sus gobernadores en el norte del país.
