Jesús Castillo.-La dirigencia del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo del Estado de Hidalgo (SUTSPEEH) permanece en vilo, luego de que Carlos Hernández Acosta confirmara que, a casi quince días de los comicios internos, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) aún no ha formalizado su nombramiento mediante la entrega de la toma de nota.
A pesar de este vacío administrativo, quien resultara ganador en la contienda del pasado 19 de abril defendió la legalidad del ejercicio democrático, asegurando que la convocatoria fue respaldada por más del 50 por ciento de la base trabajadora, lo que blinda jurídicamente los resultados frente a cualquier intento de impugnación.
Hernández Acosta aclaró que, si bien se registró una alta participación en las urnas, la normativa no exige el voto de la mayoría absoluta de la base para ratificar los resultados, lo que refuerza la legitimidad de su triunfo.
Sin embargo, el reconocimiento legal no es el único conflicto que enfrenta la nueva dirigencia; el acceso físico a la sede sindical sigue bloqueado.
El inmueble continúa bajo el control del grupo liderado por Israel Guarneros, a quien Hernández desconoce tajantemente, asegurando que la figura del «interinato» que ostentan carece de fundamento legal y representación real ante los trabajadores.
Ante esta situación, el líder electo hizo un llamado urgente a las autoridades laborales para agilizar la revisión de los expedientes ya ingresados y formalizar el relevo institucional.
En este contexto de tensión y falta de definiciones jurídicas, la base trabajadora del SUTSPEEH trasladó su descontento a las calles durante las movilizaciones del 1 de mayo.
Tras congregarse en el parque de la Libertad de Expresión, los sindicalizados marcharon hacia el Palacio de Gobierno para exigir el respeto a su autonomía gremial y la plena vigencia de sus derechos laborales, en una jornada marcada por la incertidumbre sobre el futuro de su representación oficial.
