Alberto Witvrun.- Cuando todo indica que no habrá modificaciones a la legislación electoral de Hidalgo, la efervescencia se empieza a observar en todos los partidos políticos, aspirantes velan
armas, ajustan planes hay negociaciones clandestinas y semiclandestinas los grupos de
poder estatales y regionales juegan con que partido irán el 2027, hay indecisiones y
ajustes en las estrategias de quienes quieren llegar al 2028 y al 2030.
La senadora Carolina Viggiano Austria, luego de dar una prueba más de que ella es la que
manda en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) al volver a imponer como
presidente estatal a su mayordomo político, emprende una campaña en redes criticando y
descalificando a los gobiernos morenistas, para si quiere volver a ser candidata a
gobernadora y si se le da la gana postular a Marco Antonio Mendoza Bustamante, que
está para obedecerla.
En el Partido del Trabajo (PT) tras hacer quedar mal al secretario de Gobierno, Damián
Sosa Castelán, rostro electoral del clan que comanda su hermano mayor, trata de
reconstruirse como candidato tras sus continuos fracasos, para pelear por una curul
federal, negociaciones dirigidas a serlo vía representación proporcional, no sin antes
lanzar una contraofensiva contra Morena y preparar a dos mujeres para el 2028.
Quien desconcierta a todos es José Antonio Rojo García de Alba, que sigue con sus
reuniones de amigos, pero nadie sabe qué proyecto persigue, si busca una candidatura
independiente o si concretará un acuerdo con algún partido para el próximo año o quiere
ser candidato a gobernador para el periodo de dos años.
En esta complejidad de escenario quien trata de ajustar su intensa campaña de los dos
últimos años es el senador morenista Cuauhtémoc Ochoa Fernández, que llegó a un tope
en su posicionamiento y los resultados últimos lo obligaron a voltear a grupos y
personajes que traen su pequeño capital político pero que suman, para salir de atorón en
las encuestas, aunque sigue bien posicionado, pero ya no crecía.
No son los únicos, se empiezan a mostrar quienes tratan de aparecer en las boletas del
2027, lo que es un reto para todos, en especial para el partido en el poder, que está
obligado a retener la mayoría en la 67 Legislatura retener los 52 gobiernos municipales y
las siete diputaciones federales, para lo que internamente deben utilizar estrategias
diferentes.
