El regreso de Benjamín Mora a Pachuca como entrenador de los Tuzos también tiene un componente histórico que va más allá de lo futbolístico, al tratarse de una ciudad donde su familia dejó una huella importante en el desarrollo del deporte local, especialmente en la lucha libre y el boxeo.
El apellido Mora está ligado a la construcción de espacios y promoción del pancracio en la Bella Airosa desde el siglo pasado, cuando su abuelo, Benjamín Mora Orta, impulsó junto a Francisco José Flores Lecona funciones de lucha.
Con el crecimiento del espectáculo, ambos promotores participaron en la creación de la primera Arena Afición en 1938, ubicada detrás del Cine Iracheta, y posteriormente en una segunda sede en la calle Cuauhtémoc, recinto que se convirtió en referente del deporte en el estado y que aún permanece activo.
El legado de la familia Mora también se mantiene en otros espacios, como el gimnasio de boxeo que lleva el nombre de Mora Orta en la colonia Plutarco Elías Calles, y en el reconocimiento a los forjadores del deporte en la ciudad.
La trayectoria continuó con Benjamín Mora Mercado, quien sostuvo la promoción de la lucha libre hasta su fallecimiento en 2017.
Ahora, con su llegada al banquillo del Pachuca, Benjamín Mora Mendívil vuelve a una ciudad donde su apellido ya forma parte de la historia deportiva, en un reencuentro entre presente futbolístico y legado familiar.
