Alberto Witvrun.- La creciente incidencia delictiva en Apan, deja de manifiesto el desinterés del gobierno municipal de la morenista Zorayda Robles Barrera, quien prometió que el relevo en la
corporación de Alejandro Juárez por Renato Varón hace once meses garantizaba la
eficacia de la policía municipal porque tenía como garantía que estaban integrados al
Mando Coordinado de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH).
Solo que ahora las quejas ya no sólo son por la inseguridad ciudadana también por la
inseguridad social que tienen los 55 agentes encargados de garantizar tranquilidad a 50
mil habitantes porque carecen de equipamiento y de seguro de vida, como quedó de
manifiesto con el fallecimiento reciente de un integrante de la corporación que descubrió
que nadie se había preocupado por renovar y cubrir la póliza para los integrantes de la
corporación.
Apan, tiene alto registro de carpetas de investigación abiertas, los delitos de alto impacto
observan preocupante crecimiento, no así la nómina de Seguridad Pública a lo que se
suma la negativa del gobierno de Robles Barrera para ceder un espacio para la operación
de una agencia del Ministerio Público, lo que permitiría a la Procuraduría General de
Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) atender con mayor prontitud las denuncias
presentadas.
Mientras en el Cabildo se registran enfrentamientos verbales cada vez con tonos más altos
que ya llegan a los insultos personales el más reciente el de la regidora Elizabeth Morgado
Muñoz que reclamó a la secretaria municipal, Liztahaya Sarai Montaño Olvera, por insultar
al regidor Carlos Derik Olvera Sumano, cuando hay temas importantes en beneficio de la
población que debatir.
Nadie pone orden, mientras se agudiza el problema del agua y el municipio se sume en la
inseguridad y la ingobernabilidad, porque Robles Barrera está más atenta a sus vendettas
personales que por atender los reclamos ciudadanos.
