Alberto Witvrun.- El encuentro del 12 de julio de 2023 entre el entonces aspirante a la candidatura
presidencial de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Adán Augusto López
Hernández y la estructura burocrática universitaria del Clan Sosa Castelán no sepultó la
negra historia de como este grupo se apoderó hace cuatro décadas de la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y dejó al descubierto una acción de la politización
de la justicia.
Lo sucedido en el auditorio Baltazar Muñoz Lumbiere previo encuentro de López
Hernández con Gerardo Sosa Castelán a quien en voz del entonces rector interino Octavio
Castillo Acosta el ex secretario de Gobernación ayudó a cambiarle la medida cautelar y
pasar de la prisión de alta seguridad del Altiplano a la domiciliaria en Valle de Cazares en
Valle de San Javier y liberar cuentas congeladas a la UAEH cobra vigencia por la
coordinación política de Morena del tabasqueño en la IV Circunscripción a la que
pertenece Hidalgo.
Tras los señalamientos que lo obligaran a dejar la coordinación de la Cámara Alta, para
operar en territorio para Morena, la influencia de Adán Augusto López sigue siendo
importante e influirá en las candidaturas en el 2027 y la expectativa es si dejará
entreabierta a afines al clan universitario a pesar de que los Sosa Castelán tienen la
franquicia del Partido del Trabajo (PT) y la confrontación con el gobierno de Julio
Menchaca Salazar.
Los Sosa tienen en Morena a la secretaria general Marivel Solís Barrera y a la presidenta
del Consejo Político a Marisol Ortega López quienes tratarán de colar candidatos a
presidentes municipales y diputados locales, para darle a su jefe mayor estructura hacía
las elecciones a la gubernatura en 2028 y 2030. Y López Hernández puede ser factor
relevante, como lo hizo para sacar del Altiplano a Gerardo Sosa a quien dijo no conocía,
pero lo consideró un referente.
