Alberto Witvrun.- Hidalgo tiene una larga historia huachicolera, con antecedentes mucho antes de que se le conociera con esa denominación, quienes extraían hidrocarburos de los ductos de
Petróleos Mexicanos (Pemex) eran conocidos en la región Tula – Tepeji hasta que como
los “polleros” del Valle del Mezquital fueron desplazados por los grupos organizados que
en los últimos 20 años se extendieron a otros puntos del estado como Cuautepec de
Hinojosa, Santiago Tulantepec y la Zona Metropolitana de Pachuca.
Pobreza y falta de oportunidades le dieron base social a la delincuencia organizada, que
repetidas ocasiones los han blindado en operativos policiales y les dan oportunidad de
darse a la fuga, porque si la extracción y comercialización ilegal de hidrocarburos se
interrumpe un importante número de familias se queda sin ingresos, porque ya dependen
económicamente del Huachicol.
Hidalgo reúne todas las condiciones para este floreciente negocio ilegal, ductos, vigilancia
federal insuficiente, pobreza y grupos de la delincuencia organizada, que por más que
asegure el gobierno federal, nunca fue eliminado por el contrario ahora hay pruebas de
que la actividad creció y evolucionó; un botón basta y esta cerca y visible hasta que se
demuestre lo contrario porque opera en los últimos años en Tizayuca.
En este municipio la Industria del Huachicol dio el segundo paso porque se descubrió una
mini refinería como la que se descubrió en Veracruz y luego se dijo que no era, que
procesaba aceite, recientemente se descubrieron más instalaciones donde se refinaba
hidrocarburos dos en Reynosa, Tamaulipas, otra en Laguna San Vicente, San Luis Potosí
con líneas de producción de Diesel; en Cuautla, Morelos una instalación de trasiego ilegal
y en Tizayuca hace unos días un inmueble con 450 mil litros de hidrocarburos.
Planta que en mayo de este año el gobierno municipal de la morenista Gretchen Atilano
Moreno clausuró temporalmente por las quejas vecinales en particular de fuertes olores,
pero luego siguió funcionando hasta que el gobierno federal la intervino, y es cuando
surgen las interrogantes si ninguna autoridad se había percatado de la actividad ilegal que
ahí se desarrollaba, por lo pronto se confirma porque Hidalgo lidera en este ilícito rubro
nacionalmente también marcado por el Viernes Negro del 19 de enero de 2019 en San
Primitivo con el saldo de 137 personas muertas.
