Alberto Witvrun.- Tras la cascada de denuncias, filtraciones que de remate tuvieron las exhibiciones
protagónicas del flamante director general Carlos Patriciio Barra Moulain, la calma no
llegó después la tempestad de Radio y Televisión de Hidalgo (RyTVH) porque los
trabajadores de varias áreas siguen trabajando bajo presión y este sistema sigue sin
cumplir objetivos sociales y mucho menos políticos, sus contenidos dejan mucho que
desear y la audiencia o rating es la más baja en sus 45 años de vida.
Los títulos de los que viene precedido el responsable desde enero de este año, no han
sido suficientes por el contrario las expectativas que generó en la práctica dejan mucho
que desear luego de su intento de critica a la senadora Carolina Viggiano Austria quien le
sacó a relucir los señalamientos de misoginia y las causas por las que dejó la cátedra en la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Luego su desagradable intervención ante las mujeres que laboran en RyTVH y si no fuera
suficiente abrogarse protagónicamente un reconocimiento para “lucirse” ante los
integrantes de la 66 Legislatura al Congreso de Hidalgo, el problema es que sus superiores
no le han marcado un alto y pasaron por alto la lista de errores y señalamientos en su
contra que han afectado hasta la imagen y trayectoria de sus colaboradores cercanos.
Así que aplica aquello de que salió más caro el caldo que las albóndigas al relevar en la
dirección a Alán Austria Anaya, porque el sistema está convertido en una bomba de
tiempo que de nada sirve a la imagen del gobierno ni como instrumento social para
difundir programas sociales o alertas de siniestros, bueno ya ni siquiera de
entretenimiento porque cada día son menos los televidentes que sintonizan sus
frecuencias.
Y vaya que RyTVH ha tenido sus crisis con directores que han resultado incompetentes y
pillos, por ello el recuerdo y la imagen de Marco Antonio Rodríguez Revoredo, Félix Pacreu
Vizcaya y Alejandro Wong López crece en la memoria de este sistema y de quienes
laboramos alguna vez en esos medios; pero siempre se puede corregir.
