Alberto Witvrun.- Cuando se dan cifras globales de actividades delictivas y protección civil por el Gabinete de Seguridad las cifras se vuelven irrelevantes a menos que se sumen a todos los reportes
semanales y es cuando cobran importancia sobre los riesgos que representan para el
gobierno estatal, pero sobre todo para la población en un estado que sigue considerado
como uno con baja actividad delictiva.
El último informe señala que se incautaron 4 mil 611 dosis de drogas y las cifras oficiales
de 2022 a mayo de este año suman 1.3 millones de dosis que las corporaciones de
seguridad sacaron de las calles, pero si consideramos que las incautaciones en cualquier
parte son una pequeña porción de lo que circula y se consume es muy preocupante,
porque la cifra se multiplica.
Pero más cuando la venta al menudeo desde marihuana hasta cocaína pasando por el
“cristal”, metanfetaminas hasta el fentanilo se realiza en 55 de 84 municipios de Hidalgo
que dan un porcentaje del 62 por ciento del territorio debe alarmar a gobierno y sociedad
toda, porque el mercado principal para esos venenos son adolescentes y jóvenes y por el
ingreso per cápita los enervantes más consumidos son los químicos, que causan daños
irreversibles.
A ello se suma la presencia de delincuencia organizada que soporta ahora sus mejores
ingresos en la extracción y comercialización ilícita de hidrocarburos o Huachicol, las luces
ámbar pasen de inmediato a rojas, lo que hace urgente un ajuste en la estrategia porque
entre mejores son las cifras de incautaciones y aseguramientos, también es indicador de
aumento en los ilícitos.
Por ello se requiere de una estrategia que involucre a la sociedad porque este fenómeno
tiene que atacarse por diferentes flancos, porque el narcomenudeo que tiene sus
indicadores más altos de acuerdo al número de carpetas de investigación en Pachuca,
Tulancingo de Bravo, Tizayuca, Tula de Allende y Mineral de la Reforma, en ese orden
ahora es una actividad complementaria al Huachicol, que se ha convertido en la principal
fuente de ingresos de la delincuencia.
