*Un pachuqueño sanmiguelense

Alberto Witvrun.- Cada que regresa al Pachuca de sus amores nos encontramos, desayunamos o tomamos café y muy de vez en vez nos tropezamos en Todos Contentos, dolientes del mismo mal, la lectura, los libros, hablamos de algunos y nos actualizamos en todos los temas posibles, el ineludible es la Universidad y el grupo que la usufructúa desde hace 4 décadas, el que él marco con su investigación hace 20 años: La Sosa Nostra.

Esta vez no fue igual, pero siempre con el mismo afecto y gusto, la puerta lateral de la parroquia de San Miguel de Allende, Guanajuato y Raquel fueron testigos del encuentro, un día antes de la presentación de San Miguel de Allende a Ojo de Pájaro; esta vez no hubo tiempo para el café, estaba atareado, emocionado, apenas el saludo de Irma, la de años a su lado, nos mostró dos ejemplares de su libro de relatos, de personajes de la ciudad que escogieron para vivir desde hace tres lustros.

Su libro el presentado en la terraza de La Casona, desde donde se domina San Miguel, define los días ahí para Alfredo Rivera Flores, que enfrentó un proceso de 16 años por daño moral, de Gerardo Sosa Castelán enriquecido económica y políticamente por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) al que le siguen un proceso penal por asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Ahí escuchándolo hablar de a Ojo de Pájaro, recordé al ochentero hoy ochentañero, pegando su propaganda a presidente municipal de Pachuca en 1985, gustoso de la lectura en su librería cafetería Espacio Cultural, siempre solidario con la Unión de Periodistas Democráticos (UPD) y acompañándome cuando un ministerio público militar, quiso saber porque publicaba en el diario Nuevo Día, información sobre grupos y represión en la Huasteca.

También al que hablaba de su estancia en París, de su café favorito en Praga y el gustoso del tinto, que disfrutaba de su biblioteca de bóveda de ladrillo en su casa con motivos mexicanos; me gustó encontrarlo arropado por sanmiguelenses, que tienen el mismo mal: libros, lectura, cultura, creación y solidaridad. Lo que paradójicamente no es a Ojo de Pájaro.