Alberto Witvrun.- El homicidio del sacerdote católico Román de la Cruz Hernández Román de la Cruz Hernández originario de Mazahuacán, Lolotla quien desde septiembre de 2024 se
desempeñaba como primer párroco diocesano de Santa Cruz, Huejutla de Reyes crea
tensión social en la Huasteca hidalguense, porque formaba parte del alto clero diocesano
por coordinar la Comisión para la Pastoral Profética de la Diócesis de Huejutla.
Las características de su asesinato con síntomas de ejecución de grupos de la delincuencia
organizada porque se conoce que además de presentar disparos en el cuerpo tiene uno en
la cabeza además de estar “cubierto” con una cartulina con un mensaje donde se
amenaza a otros religiosos es un caso complicado que debe resolver a la brevedad la
Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).
Se entiende que las autoridades deben cuidar el debido proceso hasta agotar las líneas de
investigación y de inmediato adoptar medidas de seguridad si es cierta la amenaza a otros
clérigos, antes de que crezca la indignación social y la presión de las Iglesia Católica
porque la exigencia no sólo es de la Diócesis de Huejutla y de la Arquidiócesis de
Tulancingo, ya hubo mensaje del Episcopado Mexicano.
La Iglesia Católica que tuvo en las décadas de los setentas y ochentas un papel
protagónico en el movimiento indígena independiente a través del Equipo Pastoral
Atlapexco (EPA) que integraron los clérigos Samuel Mora Castillo, Pablo Hernández
Clemente y José Barón Larios con la dirección del que fuera obispo de Tehuantepec Arturo
Lona, fue factor de cambio social en la Huasteca.
Sólo se vio envuelta en el 2000 en un caso judicial por el fraude alrededor de 4 millones de
pesos a mil 400 personas por la Caja Popular Regrece, por la participación que tuvo el
sacerdote Gregorio Bautista Hernández que oficiaba en la catedral de Huejutla y que en
octubre de ese año se entregó voluntariamente a la autoridades y después de un tiempo
logró su libertad tras negociaciones del obispo Salvador Martínez Pérez con el entonces
coordinador jurídico del gobierno estatal Francisco Olvera Ruiz.
Pero ahora el caso es más complicado porque al padre Román de la Cruz, trascendió fue
asesinado en otro lugar y su cuerpo fue abandonado a un costado de la carretera en
Lolotla y es urgente su esclarecimiento y se conozca el origen del crimen, antes de que se
enrarezca el clima social en la franja norte de Hidalgo.
