Alberto Witvrun.- Ante la inmovilidad de su dirigente Octavio Magaña Soto en la capital quienes apuestan al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se integran en equipo compacto que de no llegar la orden de aliarse cobra fuerza y puede convertirse en duro adversario para Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) donde deshojan la margarita de la reelección de Jorge Alberto Reyes Hernández o la magistrada Rebeca Aladro Echeverría.
El partido gobernante apuesta a su preferencia electoral del 38 por ciento, que puede ser
espejismo si no contemplan desgaste, caída en encuestas y factores como la potencial
oferta del partido del tucán que con incorporaciones y estrategia pueden darle el plus y
competir por la Casa Rule.
No han medido el impacto real del trabajo de tierra de Benjamín Rico, a través de la
Fundación María Elena Moreno; los apoyos que entrega tienen efecto directo en la
economía familiar y la factible incorporación del expresidente municipal Alberto Meléndez
Apodaca que dejó buen cartel y la del joven político Guillermo Peredo Montes que
abandonó las filas de Movimiento Ciudadano (MC).
Agreguen la especulación de que Luis Jaime Osorio Chong, se sumará a la operación del
Partido Verde, y tiene buena presencia en sectores generadores de votos, lo que
terminaría de armar un equipo interesante cuyo trabajo dirigido hacía quien decidan
postular para enfrentar a quien sea el candidato morenista, le puede ofrecer buenos
resultados.
No olvidar que, si bien cada elección es diferente en 2020 Morena tenía ventaja de 27
puntos, que creyeron suficiente para que Pablo Vargas González ocupara la Casa Rule,
pero todo se diluyó y Sergio Baños Rubio le ganó por 3 puntos y la dirigencia morenista no
puede dejarle todo a las encuestas.
