Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- La regidora del Partido del Trabajo (PT), Karina Chiapa Mendoza, acusó haber sido objeto de un intento de soborno para condicionar su voto y sumarla al bloque oficialista, lo que sacudió la sesión ordinaria de la asamblea municipal al ponerse en entredicho el discurso de honestidad y transparencia del gobierno municipal morenista de Cristhian Martínez Reséndiz.
Ant6e sus pares Chiapa Mendoza relató que fue citada en la oficina de la sindicatura hacendaria, donde la titular del área, Karla María Hernández Cortés, le entregó un sobre con dinero, señalando que se trataba de una instrucción directa, para la compra de las votaciones a favor como a la fracción Morena-Nueva Alianza, MC, Eduardo Durán Laguna del PT y Edgar Reséndiz Sánchez de la fracción independiente a cambio de un “incentivo económico”.
La regidora petista aseguró que rechazó el ofrecimiento, al considerar que se trataba de una práctica ilegal y éticamente inadmisible y sostuvo que su negativa obedece a principios personales y a la responsabilidad que tiene como representante popular.
En sesiones previas, Karina Chiapa había sido descalificada reiteradamente por el bloque morenista, principalmente por Alfonso Rodríguez Fuentes, quien desestimó los señalamientos, exigió pruebas y argumentó que a él nunca le habían ofrecido ningún sobre.
Postura de negación y descrédito, según Chiapa Mendoza, la llevó a exponer públicamente los hechos, describiendo un clima interno marcado por presiones políticas, opacidad y prácticas que, a su juicio, distorsionan la función deliberativa del cabildo y reducen las decisiones públicas a negociaciones económicas.
Ni el alcalde Cristhian Martínez ni la Síndica Hacendaria Karla María Hernández Cortés, respondieron o desmintieron la acusación; silencio institucional, lejos de disipar las dudas, avivó cuestionamientos sobre una posible normalización de conductas irregulares en el ayuntamiento.
El señalamiento alcanza a la fracción Morena–Nueva Alianza y a sus aliados políticos, Movimiento Ciudadano, un regidor del PT y un edil independiente, cuya credibilidad queda bajo escrutinio al quedar expuestas prácticas que contrastan con el discurso oficial de combate a la corrupción.
