Irrelevante la visita de Miguel Torruco en Tula

Miguel Á. Martínez. Tula de Allende. Pese a que integrantes de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Tula y un grupo de empresarios locales orquestaron la visita de Miguel Torruco Garza, Secretario de Turismo a nivel federal a fin de conseguir recursos para atender las deficiencias en la materia que tiene el municipio, el funcionario se marchó de la localidad sin generar compromisos concretos para Tula ni prometer la ayuda esperada.

El secretario de Estado se limitó a empeñar una serie de gestiones para que otras dependencias, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) o la Comisión Nacional del Agua (Conagua), atiendan diversas deficiencias tenidas en la Ciudad de los Atlantes, que pudieran redituar en un aumento de visitantes en el municipio.

Por ejemplo, con el Instituto dijo que platicará con el titular de la dependencia, Diego Prieto Hernández, para lograr la apertura de la puerta Sur de la zona arqueológica de Tula y que se le dé celeridad a la reapertura de los dos museos de sitio, que han permanecido cerrados durante casi 4 años.

Respecto a la Comisión Nacional, indicó que se generará una reunión para exponer la necesidad de reponer el puente Colgante, que conecta peatonalmente al centro de la ciudad con el recinto prehispánico y viceversa, ante la necesidad de que “baje el turismo” al primer cuadro y pueda llegar a la Capital Tolteca desde un hotel tras pernoctar, al menos una noche en la ciudad.

Además, dijo que con Conagua es necesario la autorización de recursos para construir una planta tratadora municipal a fin de quitarle los malos olores al río Tula, para que los turistas no se vayan con la idea de una ciudad pestilente.

Durante el resto de su participación, Miguel Torruco se dedicó a hablar de sus logros en otros estados y en el extranjero, así como de sus viajes y estadías en destinos internacionales.

El secretario abrió su visita con un protocolo en el hotel Real del Bosque, para después ir a la zona arqueológica, seguido del centro de Tula, en donde visitó la catedral y el hotel colonial del mismo nombre.