Miguel Á. Martínez. Atotonilco de Tula.- La sesión extraordinaria de Cabildo en la que se aprobaría la construcción de 200 Casas del Bienestar terminó en receso indefinido, luego del desacuerdo entre autoridades, regidores y habitantes; proyecto a desarrollarse en el predio Cañada Loma del Pozo I, utilizado como panteón rústico, lo que generó rechazo de vecinos. La falta de consenso y condiciones para la asamblea llevaron a suspender la discusión, dejando la propuesta sin resolución; durante el debate, la presidenta municipal Yocelyn Tovar Mendoza aseguró que las viviendas serían destinadas a personas vulnerables: madres solteras, adultos mayores y jóvenes sin posibilidades de acceder a un crédito para vivienda.
También expuso que, de concretarse el proyecto, existirían condiciones para avanzar en la autorización de un nuevo pozo de agua para la localidad, comentario que fue criticado por habitantes y algunos integrantes del ayuntamiento, al evidenciarse un supuesto condicionamiento.
Entre las voces más críticas al proyecto estuvo la del delegado Omar Daniel López, quien señaló que Cañada enfrenta rezagos importantes en servicios básicos y carece de infraestructura para recibir un asentamiento de tal magnitud y sostuvo que existen problemas en abastecimiento de agua, falta de drenaje, insuficiente seguridad pública, pocas opciones educativas y calles en malas condiciones.
Además de las inconformidades ciudadanas, regidores expresaron desconocimiento sobre los detalles del proyecto. El regidor Melitón Hurtado Altamirano denunció falta de información y aseguró que no hubo un análisis amplio previo a la sesión.
La síndica jurídica María Isabel García Ramírez cuestionó los posibles costos municipales asociados al proyecto, particularmente un cárcamo cuyo valor rondaría los 10 millones de pesos, sin claridad sobre el origen de los recursos.
En el mismo sentido, la regidora de Movimiento Ciudadano, Arely Miranda Ayala, señaló que no era viable aprobar una iniciativa sin contar con documentación suficiente para valorar sus implicaciones.
A lo largo de la sesión, habitantes coincidieron en exigir una consulta pública antes de cualquier decisión y acusaron que diversos proyectos municipales se han impulsado sin consenso social. Advirtieron que mantendrán su oposición mientras no exista participación ciudadana formal.
