Alberto Witvrun.- Acostumbrados a utilizar el chantaje, el amago, la amenaza y a espantar con el petate del muerto el Clan Sosa Castrelán vuelve a recurrir a sus “estrategias” para aparentar una
fuerza que parecía suya y no lo era y que los acuerdos alcanzados en las elecciones
municipales de 2024 se diluyeron al grado que de los catorce triunfos que logró su
franquicia el Partido del Trabajo (PT) seis presidentes se alinearon al proyecto del
gobernador Julio Menchaca Salazar y cuatro de plano se afiliaron a Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena).
Por eso apenas se confirmó la coordinación de la IV Circunscripción morenista para el
senador Adán Augusto López Hernández, soltaron en redes su cercanía con el tabasqueño
tratando de enviar el mensaje de que pesan en el partido gobernante desafiando la
jefatura política de Hidalgo, con fotos de cuando le organizaron sus actos de precampaña
a la presidencia de la República con todo y fotos abrazado a Damián Sosa Castelán.
Lo importante era decir que como secretario de Gobernación influyó para que el Poder
Judicial Federal le cambiara la medida cautelar y le dieran prisión domiciliaria al jefe del
clan lo que habla de politización de la justicia de acuerdo con lo dicho por el entonces
rector interino Octavio Castillo Acosta que así se ganó su periodo rectoral y la humillación
ordenada por Gerardo Sosa Castelán de aventarlo a la fuente de La Garza.
Y a pesar de que Damián Sosa grita a los cuatro vientos que el PT es la segunda fuerza
electoral de Hidalgo por sus 203 mil votos del 2024, es evidente que la estructura de la
que presume no la tienen y para operar sólo les quedaron los gobiernos municipales de
Tepetitlán, Atotonilco el Grande, Villa de Tezontepec y Calnali y de las dos diputaciones
locales solo les guarda lealtad Orquidea Larragoiti Osorio, que se ve de candidata a
presidenta municipal de Atlapexco por el PT.
A los Sosa Castelán, se les fueron a Morena Atlapexco, Progreso de Obregón,
Mixquiahuala de Juárez y Tlahuelilpan; Zacualtipán, Huautla y San Felipe Orizatlán
pintaron su raya del PT y en particular de ellos, el resto se alineó al titular del Ejecutivo, es
decir que perdieron sus estructuras en diez municipalidades y su área real de influencia
por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Pachuca, apenas reunieron 10
mil votos.
Por eso su narrativa de ser la segunda fuerza y presumir 203 mil votos de los que el 60
por ciento ya no son del PT y el presumir su cercanía a Adán Augusto López, les
perjudicará más que beneficiar al Clan.
