Ángel Bautista. Huejutla de Reyes.- Habitantes, faeneros y representantes de la delegación del barrio La Peña, perteneciente a Chililico, manifestaron su inconformidad por la construcción y conclusión del arco de bienvenida en el Barrio Zocuitzintla, al señalar que la obra se realizó sin un acuerdo comunitario y en una zona que consideran de beneficio común.
De acuerdo con su postura, antes de que el conflicto escalara, integrantes del barrio La Peña buscaron establecer un diálogo con las autoridades ejidales para resolver las diferencias relacionadas con las colindancias; sin embargo, aseguran que sus solicitudes de mediación no fueron atendidas, lo que, a su consideración, contribuyó al aumento de la tensión entre ambos sectores.
Los habitantes también cuestionaron la validez del documento presentado como supuesto acuerdo, pues sostienen que fue obtenido bajo presión y en medio de hechos de violencia. Según su versión, la delegada propietaria, Yuridia F. C., así como las vecinas Angélica H. L. y Beatriz Adriana B. B., habrían sido privadas de su libertad y agredidas durante el conflicto por un grupo de personas del barrio Zocuitzintla.
Asimismo, denunciaron presuntos actos de violencia física y psicológica contra mujeres y vecinos de La Peña, señalando que tres mujeres fueron incomunicadas luego que les retiraran sus teléfonos celulares y posteriormente dos de ellas tuvieron que ser trasladadas de urgencia al Hospital Regional debido a las lesiones que presentaban.
Los representantes de La Peña también subrayaron presunta responsabilidad de funcionarios públicos en la elaboración y validación del acuerdo que permitió la liberación de las mujeres, afirmando que ya se encuentran en curso acciones legales ante las autoridades ministeriales para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y proceder contra quienes resulten responsables.
Otro punto señalado es la ubicación del arco. Los inconformes sostienen que la estructura fue colocada sobre la calle principal, a un costado de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), en un espacio que consideran de beneficio común para distintos barrios del Ejido de Chililico.
Aseguran que el sitio que tradicionalmente corresponde a Zocuitzintla para colocar su arco se encuentra en el acceso a su propio sector y sostuvieron que la estructura no representa, desde su perspectiva, un símbolo de unidad, sino el resultado de un conflicto territorial y comunitario que permanece sin resolverse; manifestaron preocupación por las amenazas e intimidaciones que, aseguran, continúan después del conflicto.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades para garantizar la seguridad de quienes participan en la controversia y resolver el problema por las vías legales.
