Alberto Witvrun.- Lo sucedido en San Salvador donde habitantes de La Flor, Xuchitlán privaron de la libertad por varias horas al presidente municipal y un trío de funcionarios públicos por
incumplimiento en obras prometidas, es una seria llamada de atención para una docena
de gobernantes cuya soberbia los condujo a enfrentarse no sólo con fuerzas políticas
opositoras también con los de la mi8sma cuadra y hasta con la población, por eso la
respuesta del gobierno estatal de rescatarlo con la fuerza pública, lo que es igual una
advertencia en sentido contrario.
La belicosa actitud de los pobladores no es nueva el 15 de junio de 2021 falleció Leobardo
Hernández Regino, originario de Xuchitlán al ser impactado por una granada de gas
lacrimógeno en el rostro durante violenta manifestación en Palacio de Gobierno en su
acceso de Avenida Madero dos semanas antes, el 1 de junio de ese año, por eso no
sorprendió la “retención”; combinada con el mal gobierno anterior de Armando Azpeitia
Díaz, que empieza a ser superado por el actual.
Aparte de Norberto Martínez Cruz quien ha sufrido situación similar es la presidenta
municipal de Yahualica Francisca Lara Velázquez, pero ante las pésimas administraciones
municipales no hay que sorprenderse si en Tulancingo de Bravo, Progreso de Obregón,
Actopan, Huichapan, Tepeji del Río, Tula de Allende, Cardonal, Huautla, Apan y otros más
enfrentan situaciones similares, aunque la población ya está advertida de que se utilizará
la fuerza pública.
Lo que no es conveniente en la víspera de un complejo proceso electoral en el que se
renovarán los 84 ayuntamientos y los 30 diputados locales simultáneamente a 7
diputaciones federales, no faltará quien quiera aprovechar los tiempos para estimular las
inconformidades y convertirlas en protestas, pero caldo de cultivo hay y quien lo cocino
fueron los malos gobiernos municipales y el mal manejo de la política interior de Hidalgo.
