Juan Manuel Pérez.- Una peligrosa banda denominada Los Soto Jiménez, que se dedicaba al fraude de automóviles de lujo en Hidalgo y otros seis estados, fue prácticamente “decapitada” con el reciente arresto de su líder Guillermo, a quien le fincarán cargos penales por crímenes como asociación delictuosa y otros.
El hombre, de 31 años, ya había sido identificado con anterioridad como probable líder de la agrupación delictuosa del mismo nombre que su apellido y al parecer habría tomado el control luego del arresto de su padre, Guillermo Soto, en el año 2023, durante un operativo conjunto de las autoridades.
En aquella ocasión, participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Fiscalía General de la República (FGR) y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), todos los cuales se volvieron a reunir recientemente para iniciar nuevas labores de campo y de seguimiento delictivo.
Una vez que pudieron recabarse los datos de prueba suficientes, fue solicitada una orden aprehensión en contra de Guillermo, quien fue capturado en inmediaciones de la colonia Doctores en la alcaldía Cuauhtémoc de la CDMX, donde igual tenía operaciones.
De acuerdo con lo que la SSPC, FGR y CNI, citadas líneas arriba, pudieron obtener de su investigación en campo, Guillermo y su banda Los Soto Jiménez comenzaban a defraudar desde redes sociales, donde buscaban vendedores de automóviles de lujo, o bien, compradores que estuvieran interesados.
En cualquier caso, la agrupación delictuosa contactaba a posibles víctimas y fingía ser una transacción seria, pero todo cambiaba drásticamente cuando tocaba el tema del dinero, pues se utilizaba documentación bancaria falsa o transferencias que eran canceladas una vez entregaban los vehículos.
Luego, se cortaba toda comunicación para evitar reclamos y era cuando los propietarios de las unidades o los compradores que habían dado dinero se quedaban prácticamente sin nada, ante lo cual fue aseverado que solamente algunos de los afectados acudían ante el Ministerio Público (MP) a denunciar.
Aunque con los pocos que lo hicieron, bastó para poder dar seguimiento a Guillermo y Los Soto Jiménez, quienes operaban principalmente en Hidalgo, además de Nuevo León, Puebla, Guanajuato, Jalisco, así como en el Estado y Ciudad de México, donde tenían en su poder varios automóviles de lujo.
