Alberto Witvrun.- El 27 de agosto se dio a conocer la detención sobre la carretera México – Pachuca de Jorge Luis C. L. el “Koki” jefe del grupo delictivo Pueblo Unido generador de violencia en Tabasco producto de una escisión de La Barredora, el anuncio oficial lo dio Omar García Harfuch, sorprendió que este personaje haya sido capturado en suelo hidalguense, aunque no se dio el lugar preciso, pero todo indica que fue en Pachuca.
Pareciera no tener relevancia que la operación se haya realizado a cientos de kilómetros
de su área de operaciones, pero esto se combina con el reciente operativo en que fueron
capturados 20 integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Jalisco,
Michoacán e Hidalgo, donde otra vez no se dieron pormenores de los lugares de los
operativos.
Pudiera que sea por estrategia o incluso para proteger a informantes durante las
investigaciones, pero llama la atención que el gobernador afirmara que el CJNG no opera
en Hidalgo, lo que seguramente está respaldado por un informe de seguridad, es decir
que vienen a la entidad en otro plan, para esconderse de autoridades y enemigos o
simplemente a descansar en casas de seguridad.
Porque sería la tercera detención con esas características, meses atrás en el exclusivo
fraccionamiento Valle de San Javier fueron detenidas viuda e hija de Felipe de Jesús Pérez
Luna, alias «El Ojos», quien fuera el líder fundador del Cártel de Tláhuac; María de los
Ángeles «N» es señalada de asumir la jefatura del grupo luego de que su esposo fuera
abatido en 2017 por autoridades policiacas y su hija Samantha «N», alias «La Sam»-
Son tres casos que permiten la especulación de que jefes delincuenciales estén tomando a
Hidalgo como zona de “descanso” para alejarse de sus áreas de operación donde pueden
correr riesgos mayores, lo que tarde o temprano puede contaminar a la entidad y romper
la relativa tranquilidad que se vive como uno de los estados más seguros a pesar de la alta
actividad que registra el Huachicol en zonas específicas.
