Alberto Witvrun.- Atrapado en la doble relación de la Cuarta Transformación en Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) la dirección en Hidalgo analiza pragmáticamente como
retener la mayoría calificada en la 67 Legislatura local y gobernar mediate los
ayuntamientos a la mayoría de los hidalguenses con alianzas estratégicas que incluirían a
los partidos de la Revolución Democrática Hidalgo (PRDH), Verde Ecologista de México
(PVEM) y excepcionalmente al del Trabajo (PT).
De las 13 entidades donde el PRD logró el registro estatal por lo menos en ocho existe un
serio acercamiento para ir en coalición con Morena en las elecciones municipales y
estatales para apoyar proyectos sociales, garantizando su permanencia para consolidarse
como opción competitiva y con ello el partido gobernante tendría dos aliados locales con
Nueva Alianza Hidalgo (Panalh).
A nivel federal está confirmado que habrá coalición con el PVEM y PT, actualmente de las
siete curules en San Lázaro por Hidalgo una por segundo periodo constitucional una está
en manos del Partido Verde, así que esta fórmula continuará y la jefatura morenista
hidalguense pugnará porque siga igual cerrando el paso al Clan Sosa Castelán que tiene la
franquicia petista.
En las pasadas elecciones Morena logró en las elecciones para ayuntamientos y diputados
locales no aliarse al PT y PVEM; las condiciones cambiaron y pudieran ir juntos
parcialmente en municipios donde Morena ha caído drásticamente en las preferencias
electorales y caminan hasta con un 26 por ciento y esto puede marcar el crecimiento de
los partidos Acción Nacional (Morena) y Movimiento Ciudadano (MC) y ligera
recuperación del Revolucionario Institucional (PRI) que está en peligro de perder el
registro estatal.
Así que los estrategas morenistas se aplican en la matemáticas porque los números
determinarán sus decisiones políticas; vinculación de práctica y teoría para alcanzar la
práctica inteligente que no es otra cosa que pragmatismo puro aplicado a la política en el
escenario actual de Hidalgo.
