Alberto Witvrun.- Producto de la inseguridad que muestra la incapacidad para gobernar de la morenista Imelda Cuéllar Cano, en Actopan se estuvo nuevamente cerca de la tragedia, cuando
ciudadanos detuvieron a una pareja de presuntos delincuentes a los que golpearon,
raparon, amarraron y semidesnudos los hicieron caminar hasta el Obelisco donde
afortunadamente los entregaron a la policía municipal, que fiel a su “estrategia” llegaron
tarde a pesar de las llamadas a Emergencia 911.
Hubo la posibilidad de que se repitiera la tragedia del 13 de octubre de 2025, cuando
fueron linchados cinco presuntos ladrones, muriendo uno de ellos, acontecimiento que se
volvió político al atribuirse esta acción al grupo Vecinos Vigilantes y acusar como presunto
instigador al regidor del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Omar Ramírez
Gutiérrez que se había convertido en un fuerte crítico del gobierno municipal.
Ahora enfrenta un proceso recluido em el Centro de Reinserción Social (Cereso) de
Pachuca y el acusa un trasfondo político para eliminarlo camino al 2027 y denuncia
irregularidades como el de haber sido liberado y en cuestión de minutos tener otra orden
de aprehensión en contra para vincularlo a proceso, insistiendo en que el nada tuvo que
ver en la muerte del presunto delincuente.
La realidad en Actopan es que a pesar de los cambios en Seguridad Pública cuatro hasta el
momento, la ola delictiva no cede, por el contrario, aumentan los delitos del fuero común
y nadie descarta que existe presencia “discreta” de delincuencia organizada, que
mantiene a la población con los ánimos exacerbados, como sucedió la noche del domingo
y el que esté en la cárcel Omar Ramírez, no inhibe el actuar de la población y la posibilidad
de otro linchamiento es latente, de lo cual soberbia y negación, mantienen obnubilada a la
presidenta municipal.
