*Y sucedió…

Alberto Witvrun.-Los peores pronósticos sobre lo que sucedería en la jornada electoral de Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena) se cumplieron; prevaleció el interés de cabilas por sobre
la democracia, así la universitaria se agandalló no menos de 10 posiciones mediante el
acarreo de académicos y alumnos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
(UAEH).
Lograron en Pachuca meter a la ex diputada federal Marivel Solís Barrera, al ex rector
Humberto Veras Godoy y a quien fuera su suplente como diputado local Raymundo
Lazcano desplazando al tercero y cuarto lugar a Miguel Ángel Tello Vargas y Félix Brambila
Mendoza identificados con el gobernador electo lo que está lejos de ser una señal de
imparcialidad.
Hubo desplazados como Pablo Vargas enviado al noveno lugar que se bien perdió en 2021
el ayuntamiento capitalino, trabaja constituyendo Comité de Defensa de la 4T, así grupo
que obedecen a los intereses de sus jefes como Gerardo Sosa Castelán que tendrán
representación conseguida de manera fraudulenta en el Congreso Nacional de Morena.
No fueron los únicos, los presidentes municipales hicieron lo mismo, en Tepeapulco
Marisol Ortega López movió recursos del ayuntamiento para que resultaran electos ella y
su asesor el ex diputado local Rafael Garnica Alonso, ambos leales a Sosa; en Ixmiquilpan
Araceli Beltrán Contreras amenazó a comunidades de no llevarles obra pública si no
votaban por ella lo que también hizo en Tizayuca Susana Ángeles Quezada.
En suma un amplio porcentaje de los consejeros, no fueron electos por la militancia; el
acarreo acompañado por la compra y coacción del voto no respeto ese principio porque
incluyó a simpatizantes de otros partidos, lo que no detendrá las luchas intestinas por el
control del partido cuya construcción con institucionalidad parece quedará pendiente y se
requerirá algo más para meter orden en Morena.