*Valle del Mezquital, foco rojo

Alberto Witvrun.- La detección de una fosa clandestina en Cardonal, de donde rescataron tres cuerpos y restos óseos, confirma la delicada situación de seguridad pública en el Valle del Mezquital, porque apenas la población salía del asombró de la localización de nueve personas ejecutadas en los límites de Querétaro y que las unidades tenían placas de Hidalgo y ahora, este acontecimiento ubica a la región como un foco rojo con indicios de crecimiento delincuencial desmedido.

Los homicidios dolosos no cesan, los señalamientos mediante redes de la asociación de personajes políticos con grupos delincuenciales aumentan como parte de las guerras de desprestigio en contra de aspirantes a candidaturas a cargos de elección popular, lo que contamina la atmósfera social, mientras crece el malestar ciudadano ante la incapacidad de las autoridades para devolver la tranquilidad a esta región centralmente a Ixmiquilpan.

Ni la presencia del Ejército Mexicano ni la de la Guardia Nacional, son garantía de seguridad, la percepción de que la población esta en riesgo por el actuar de delincuentes cada vez es mayor, el calificativo de Carretera de la Muerte a la vía Ixmiquilpan – Palmillas, causa alarma, los mensajes colocados junto a quienes han sido ejecutados, provocan pavor, más cuando los casos no son aclarados.

La ciudadanía cuestiona que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJEH) actúa a velocidad de la luz para detener presidentes municipales acusados de corrupción, por ser bandera política, pero no se investiga ni aclara con esa rapidez los delitos que alteran la paz social, porque además los esfuerzos en seguridad parecen estar solo dirigidos al combate al Huachicol.

El descubrimiento de la fosa clandestina en la mina de El Arenalito, es solo un eslabón más de la inseguridad, en el ambiente tan contaminado por delitos de todo orden en el Valle del Mezquital, mientras las voces con todo y temor se levantan para evitar que este ambiente de inseguridad se normalice.