*UAEH, 33 años después

Alberto Witvrun .-En mayo de 1989, hace 33 años la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), obligó a su comunidad a tomar las vandalizadas calles de Pachuca; el clan que jefatura Gerardo Sosa Castelán y que la controla vivía una crisis y con el pretexto de que estaba en riesgo su autonomía, “consolidada” a partir de1982 por los porros de la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH) mediante una estela de robos, saqueos, asaltos e incluso homicidios.

La policía judicial había detenido en Huejutla de Reyes a la banda de El Edy dedicada al asalto y venta de marihuana; la captura de Edilberto Reyes Gómez, Santiago Toscano y Fortunato González Islas, los tres vinculados a la UAEH, uno como dirigente estudiantil de la preparatoria de El Zapote, otro como alumno y el tercero como profesor de etimologías.

Ante el ministerio público, involucraron a los hermanos Gerardo y Agustín Sosa Castelán, secretario general de la UAEH y presidente de la FEUH respectivamente; así se abrió la posibilidad de que fueran detenidos y puestos a disposición de un juez; el procurador Rubén Licona Rivemar personalmente integró la averiguación previa, área a cargo de José Alberto Rodríguez Calderón.

Para evitar la captura de los hermanos Sosa Castelán se “armó” una marcha que recorrió la avenida Madero hasta palacio de gobierno, porque la comunidad universitaria estaba unida en torno a Gerardo y Agustín; ese mismo día por la noche hubo acuerdo, se cancelaron las órdenes de aprehensión, la marcha universitaria y el mediador dieron resultado.

Hace tres años, el 8 de mayo en otra crisis, organizaron otra marcha para volver a defender su autonomía, que para el Clan Sosa se ponía en riesgo al congelar la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) 224 cuentas de la institución, del rector Adolfo Pontigo Loyola y de Gerardo Sosa por presuntos actos de corrupción, que sumaban 51 millones de dólares, que siguen bloqueados y su jefe enfrentando un proceso penal por el desvío de 58 millones de pesos de la UAEH.

Ahora no hubo marcha, solo ajustes y rotaciones en la estructura de la Autónoma, para evitar un posible nuevo ataque a su autonomía por parte del próximo gobierno estatal sin importar quien lo encabece, quieren prevenir mientras Gerardo Sosa negocia directamente en Bucareli, su liberación y el respeto a su autonomía para seguir controlando a la UAEH a cambio de “lana y estructura” que no le han aceptado en la campaña de Julio Menchaca.