Alberto Witvrun.- Si no sucede nada extraordinario y los intereses prevalecidos en esta administración atrás del Sistema Integrado de Transporte Masivo de Hidalgo (SIMATH), la administración del Tuzobús que tendrá nuevas unidades con inversión pública de 640 millones de pesos dejará de inflamar los bolsillos del empresario transportista mexiquense Luis Javier
Ancona Luna que desde el 30 de noviembre de 2022 obtuvo la concesión sin invertir un
solo peso y deja la flotilla que recibió en buenas condiciones convertida en chatarra.
Mucho tiene que ver el director general de SIMATH Humberto Cabrera Román que fue
empleado de Grupo Lusa, cuyo principal accionista es Ancona Luna, pero el funcionario no
se manda sólo y hay quien dentro de la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot) le
concede el beneficio de la duda a su titular Lyzbeth Robles Gutiérrez y aseguran que fue
engañada por su subordinado, pero también hay quien sostiene que la ruta de los
beneficios del Tuzobús tienen otra estación.
Por eso el anuncio del gobernador Julio Menchaca Salazar de que será el gobierno del
estado que opere directamente el sistema de transporte masivo que mantendrá su tarifa
obviamente subsidiada es bienvenida, aunque esta medida estaba sobre la mesa de la
secretaria desde el inicio de la administración y no estaría nada mal que la Contraloría se
diera a la tarea de revisar la administración del sistema de estos últimos tres años y
medio.
El Tuzobús antes de la pandemia luego de ser retirada la primera concesión a la empresa
Corredor Felipe Ángeles y sostener un diferendo legal que terminó siendo favorable para
el gobierno, daba servicio a 150 mil usuarios y actualmente apenas se lo da a un tercio es
decir 50 mil personas, pero puede volver a contribuir de manera efectiva a la movilidad de
Pachuca y su Zona Metropolitana, sin ser una carga económica para el gobierno más allá
del subsidio gubernamental que se da en todas las ciudades de orbe.
