Alberto Witvrun.- La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), Hidalgo registró una prevalencia
de corrupción de 21 mil 452 personas por cada 100 mil habitantes, lo que resulta
preocupante porque su combate es bandera del gobierno estatal primero que surge de un
partido diferente al Revolucionario Institucional (PRI) en 9 décadas.
La percepción atribuida por el gobernador y el contralor a la mayor visibilización por los
casos denunciados que tienen a expresidentes municipales y exfuncionarios enfrentando
procesos penales tiene sustento, porque mucho ruido se hizo con la Estafa Siniestra y los
desvíos de recursos en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) y en la
Oficialía Mayor en el gobierno de Omar Fayad Meneses.
El primer encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado de
Hidalgo (PGJEH) Santiago Nieto Castillo, que llegó con el cartel de haber sido titular de la
Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) alcanzó rápidamente el calificativo de Golden Boy,
al atraer los reflectores por todos los casos denunciados cuya historia no termina al seguir
las denuncias contra el ex contralor C. M. V.
Se mencionan 92 carpetas de investigación abiertas por corrupción, que contribuyen a
que la población haya externado una opinión desfavorable para Hidalgo en la encuesta del
INEGI, pero esto no debe obnubilar a las autoridades estatales, porque nadie habla o
quiere hablar de que una parte importante de esta opinión entre la ciudadanía es
generada por las pésimas administraciones de una veintena de gobiernos municipales.
Media docena de presidentes y presidentas municipales han sido denunciados por sus
síndicos procuradores hacendarios o sea militantes del mismo partido y en otros como
Apan, Tepeapulco, Tula de Allende y muchos más la oposición ha denunciado desvíos de
recursos y muchos males que tienen que ver con corrupción e impunidad, que llenan las
páginas de los medios convencionales y de los electrónicos, serios y no, lo que impacta en
la opinión de los ciudadanos y no ayuda en nada a los esfuerzos estatales y que tendrán
efectos electorales.
