Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- La paciencia en las comunidades ribereñas de la presa Endhó parece agotarse ante los daños a su salud y economía provocados por el mosco Cúlex por ello pobladores de Michimaloya “retuvieron” par de horas a funcionarios de los tres órdenes de gobierno al considerar que nuevamente acudieron sin respuestas reales a la crisis ambiental y sanitaria que enfrentan.
En el salón “Grande” de la localidad, desde temprana hora se congregaron vecinos afectados por la proliferación del mosco Cúlex y la expansión del lirio acuático que cubre gran parte del embalse de aguas residuales para sostener una reunión con funcionarios federales, estatales y municipales.
Acudieron Luciano Cornejo Barrera, delegado de la Secretaría de Gobernación en Hidalgo; la presidenta municipal de Tepetitlán, Ana Elsa Castillo Cea; representantes de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) y otros funcionarios relacionados con el tema.
El diálogo había sido acordado desde el domingo con la expectativa de que este lunes las autoridades presentaran una ruta clara de atención, fechas concretas y acciones inmediatas para atender la emergencia.
No obstante, el descontento se intensificó cuando los funcionarios asistentes reconocieron que no llevaban soluciones definitivas ni podían comprometer acciones inmediatas para frenar la problemática. El reclamo ciudadano se centró en la persistente invasión del lirio acuático sobre la presa, la cual, dijeron, no ha sido controlada pese a las acciones anunciadas por distintas dependencias.
También cuestionaron las fumigaciones realizadas para combatir el mosco Cúlex, al asegurar que no han generado resultados visibles y que la presencia del insecto sigue afectando gravemente la vida cotidiana de las familias.
Vecinos señalaron que el problema ha impactado la salud de adultos mayores y menores, además de provocar molestias permanentes durante el día y la noche. En medio de la reunión, hubo fuertes cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos destinados para atender la emergencia ambiental, pues acusaron que los millones invertidos no se reflejan en una mejoría tangible.
La presidenta municipal de Tepetitlán se sumó a los reclamos y críticas a autoridades estatales y federales por la falta de sensibilidad y presencia en las comunidades afectadas, sostuvo que el ayuntamiento ha intentado intervenir dentro de sus posibilidades; sin embargo, admitió que el municipio no cuenta con recursos suficientes para enfrentar solo un problema de tal magnitud.
La tensión escaló hasta que los asistentes determinaron impedir la salida de los funcionarios, quienes permanecieron retenidos por aproximadamente dos horas mientras continuaban las exigencias ciudadanas. Finalmente, las autoridades fueron liberadas, aunque hasta el momento no se conocen los acuerdos alcanzados ni si existió algún compromiso formal para acelerar la atención de la problemática en la presa Endhó.
