Alberto Witvrun.- Resulta algo más que interesante el rompimiento o por lo menos alejamiento entre
los secretarios de Seguridad Pública estatal y municipal, luego de una larga
amistad que inició en la Policía Federal de Caminos (PFC) y se extendió al ser
parte del mismo equipo por lo menos en comisiones en cuatro estados del país, lo
malo es que se afecta la seguridad pública de Pachuca.
Para quien conoce su historia, les sorprende que haya diferencias entre Salvador
Cruz Neri y Juan Manuel Ayala Guarro, al grado que el responsable de la
Seguridad Pública de Hidalgo amagó con dejar fuera del sistema de Mando
Coordinado al gobierno municipal de Pachuca, por desavenencias con su titular a
quien propuso para el cargo en 2023.
Tlaxcala, Campeche, Morelos, Querétaro dieron cuenta del paso de ambos
funcionarios, aunque siempre un paso adelante Cruz Neri a partir de su cercanía
con Omar García Harfuch en el curso de Alta Dirección y Mando en San Luis
Potosí, que lo llevó a ocupar la Dirección de Asuntos Internos en la Secretaría de
Protección Ciudadana de la Ciudad de México.
Hay quien acusa que, a Cruz Neri, le ganó la soberbia producto de su ascenso
meteórico a partir de ser nombrado oficial por instrucciones de Wilfrido Robledo,
luego de una rebelión en la Federal de Caminos, durante el gobierno de Vicente
Fox Quezada y su posterior cercanía con Luis Cpárdenas Palomino, alto
funcionario en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, en que alcanzó el grado
de comisario.
Aseguran quien lo conoce, que una de sus virtudes además de saber acercarse a
los políticos es mantener un equipo compacto, lo que parece se alteró con Juan
Manuel Ayala Guarro y solo ellos saben que les pasa; pero más allá de su relación
personal y profesional, lo importante es que la sacudida al árbol sirva para mejorar
la seguridad pública de Pachuca y en general del estado.
