Miguel Á. Martínez. Tepetitlán.- Bernardino Damián está a punto de perder el negocio que durante años le permitió obtener ingresos mediante la crianza y venta de pollos; la causa: proliferación de mosquitos que en los últimos dos meses le ha provocado pérdidas de entre 20 mil y 30 mil pesos.
El microempresario relató que la situación se agravó en la temporada de calor y lluvias, cuando la presencia de mosquitos aumentó. Desde entonces, entre 40 y 50 aves murieron, pollos criollos, ejemplares pequeños y animales que estaban listos para ser vendidos.
Damián señaló que mueren entre tres y cuatro pollos blancos diariamente, lo que representa entre 10 y 15 animales menos cada semana para su actividad comercial.
El panorama se vuelve todavía más complicado porque también ha perdido aves recién nacidas. De aproximadamente 40 o 50 pollitos que llegó a tener, solamente uno logró sobrevivir.
El productor explicó que cada muerte representa una pérdida económica, pues además del dinero invertido en la crianza, desaparece la posibilidad de obtener ingresos con la venta de los animales.
Para intentar salvar lo poco que le queda, ha colocado algunas aves en cuartos de losa y protegido puertas y ventanas con tela mosquitera, sin embargo, no todos los animales pueden mantenerse bajo esas condiciones y los que permanecen en el techado o casetilla continúan siendo afectados.
El productor también dejó de utilizar insecticidas luego de recibir recomendaciones sanitarias, debido a que las aves son destinadas al consumo humano. La combinación de mortandad, reducción de animales y pérdida de ingresos ha colocado al pequeño negocio en una situación crítica.
“Soy microempresario y tengo actualmente ya muy pocas gallinas y pollos a raíz de las consecuencias del mosco”, señaló.
Aseguró que si las condiciones continúan, podría quedarse sin animales y sin recursos para mantener activa su actividad comercial. “Ya estoy a punto de perder todo”, advirtió, mientras las pérdidas económicas siguen creciendo y el problema de los mosquitos permanece sin una solución definitiva.
