Erick Morales.- Las personas que provoquen una muerte al conducir bajo los efectos del alcohol, a exceso de velocidad o invadiendo espacios peatonales podrían enfrentar penas de hasta 15 años de prisión, de aprobarse una iniciativa presentada en el Congreso local para endurecer las sanciones por delitos viales.
La propuesta, presentada por Yarabi González reforma el Código Penal estatal para aumentar las consecuencias legales de conductas consideradas de alto riesgo en calles y carreteras. El proyecto establece que quien prive de la vida a otra persona mediante el manejo de un vehículo, infringiendo un deber de cuidado que sea determinante en el resultado, recibirá una pena de 4 a 10 años de prisión y una multa de 50 a 200 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Además, las sanciones podrían incrementarse hasta en una mitad cuando el conductor maneje en estado de ebriedad o bajo los efectos de sustancias psicotrópicas, circule por aceras, ciclovías o zonas peatonales, exceda los límites de velocidad o utilice dispositivos móviles mientras conduce.
La iniciativa también plantea suspender la licencia de conducir vigente o impedir su obtención por un periodo equivalente al tiempo de prisión impuesto por la autoridad judicial.
Otro de los cambios contempla aumentar hasta en una tercera parte las penas para quienes abandonen a personas lesionadas tras un hecho de tránsito cuando las víctimas sean menores de 12 años, personas de 60 años o más, o personas con discapacidad.
Al presentar la propuesta, se argumentó que el incremento de conductas de riesgo, el crecimiento urbano y la falta de sanciones acordes con la gravedad de estos hechos hacen necesario actualizar la legislación.
