Jocelyn Andrade.- La renovación de la presidencia y la secretaría general Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) entró en nueva etapa tras la designación de una dirigencia provisional que tendrá a su cargo la emisión de la convocatoria para el proceso interno.
Luego de la presentación de licencias por quienes ocupaban la presidencia y la secretaría general, el partido aplicó el mecanismo de prelación previsto en su normatividad interna; por ello, Martín Quezada asumió la presidencia estatal y Cecilia Pérez Barranco la secretaría general.
La nueva dirigencia tendrá entre sus primeras tareas la publicación de las bases de participación y del documento que establecerá los requisitos para los aspirantes; el proceso contempla una elección mediante voto directo y secreto de la militancia, además de actividades internas para la promoción de candidaturas.
La separación de Marco Antonio Mendoza y Jenny Márquez ocurrió en el contexto del relevo de los órganos de dirección del PRI en Hidalgo, pues ambos solicitaron licencia a sus respectivos cargos con el propósito de atender las disposiciones relacionadas con la renovación partidista.
Asimismo, la dirigencia provisional quedará al frente de la conducción política y administrativa del partido durante el desarrollo del proceso interno; entre sus responsabilidades figura la organización de las etapas de registro, revisión de requisitos y difusión de las reglas que regirán la elección de la nueva presidencia y secretaría general del PRI en Hidalgo.
