Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- La prevención de nuevas inundaciones depende de la ejecución completa de tres obras estratégicas para la ciudad y el municipio: un cárcamo de bombeo, un vaso regulador y la terminación de los colectores marginales en la zona urbana del río Tula, consideraron integrantes de la Contraloría Social, encargada de vigilar los trabajos hidráulicos en la región.
Durante un encuentro con otros miembros del ente y vecinos del centro de la ciudad, Eduardo Sánchez Arroyo, del organismo ciudadano, explicó que los proyectos a cargo de instancias federales y estatales buscan corregir fallas estructurales que han puesto en riesgo recurrente a colonias enteras, especialmente en temporada de lluvias.
El cárcamo proyectado se localizará antes de la zona de la compuerta, en la colonia 16 de Enero, uno de los puntos críticos donde el aumento del caudal provoca desbordamientos de aguas residuales año tras año.
“Es una problemática que se volvió costumbre: llueve fuerte en el Valle de México y el río se sale. El cárcamo es una medida para romper con ese ciclo”, señaló.
A la par, se contempla un vaso regulador en la confluencia del río Rosas con el río Tula, aguas arriba de la presa Endhó. Esta infraestructura permitiría contener excedentes y evitar anegaciones en el área del tianguis municipal, así como en Nantzha y San Andrés.
La tercera obra de relevancia a efecto de evitar una nueva anegación es la conclusión de los colectores marginales de las zonas urbanas del río Tula, ya que algunas descargas domiciliarias quedaron por debajo del nivel del río tras las obras del Plan Hídrico, lo que abre la puerta al retorno de aguas negras por el drenaje.
“El problema es que durante el Plan Hídrico (para evitar inundaciones), algunas tuberías para descargas sanitarias de carácter domiciliario y públicos quedaron por debajo del nivel del río, lo que puede ocasionar que algún día se retornen las aguas y ya no nos inundemos por un desbordamiento, sino porque el drenaje se regresó”.
Eduardo Sánchez afirmó que estas tres obras son básicas para pensar en que el centro de Tula así como sus colonias río abajo no vuelvan a sufrir una inundación como la de septiembre de 2021.
Finalmente, Sánchez Arroyo destacó que el proyecto integral incluye saneamiento del río, reforestación extensiva, limpieza del cauce y la instalación de 91 puntos de monitoreo permanente de calidad del agua.
