Este domingo, Mayelli Rosquero volvió a demostrar por qué es una de las boxeadoras mexicanas más respetadas, pese a ceder su cinturón de Súper Gallo ante la británica Ellie Scotney.
Lejos de lo que dictaron las tarjetas, la hidalguense desplegó un boxeo ofensivo, inteligente y constante, ganándose la admiración de quienes siguieron la pelea desde el Olympia.
Desde el primer campanazo, Mayelli tomó la iniciativa: avanzó con claridad, combinó golpes al torso y la cabeza, y buscó controlar el centro del ring. Scotney respondió ajustando distancia y apostando por precisión, lo que convirtió la contienda en un choque de estrategias donde cada asalto tuvo momentos de tensión y emoción.
Durante los nueve rounds, Mayelli no bajó la intensidad. Presionó con insistencia, conectó ganchos claros y demostró su fondo físico. Incluso en los últimos asaltos, cuando la local buscaba administrar la ventaja, la hidalguense mantuvo un ritmo elevado, cerrando la pelea con autoridad y mostrando que en cualquier escenario adverso puede dar espectáculo.
La decisión final favoreció a Scotney, pero dejó un debate abierto entre aficionados y expertos, quienes coincidieron en que Mayelli mereció mayor reconocimiento por su actuación.
Con este resultado, la británica sumó su duodécima victoria consecutiva, mientras que Mayelli Rosquero registra apenas su segundo revés en 16 combates profesionales, manteniendo 13 triunfos y un empate en su carrera.
Más allá del resultado, la presentación de Mayelli refuerza su legado, reflejándose como una atleta disciplinada, constante y capaz de enfrentar cualquier desafío. Desde Ixmiquilpan hasta Londres, su nombre sigue brillando como un ejemplo de resiliencia y profesionalismo.
La derrota es solo un capítulo más en la historia de una guerrera que, sin duda, regresará más fuerte y decidida a seguir colocando el boxeo mexicano en lo más alto.
