Manuel Castellanos / Miguel A Martínez. Tula de Allende.- La reactivación de la planta matriz de la Sociedad Cooperativa de Cemento Portland La Cruz Azul, recuperada el 12 de febrero en cumplimiento a una orden judicial por el Grupo Gran Sur que preside Víctor Manuel Velázquez Rangel, podría conllevar solución al grave problema ambiental de confinamiento y disposición final de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de este y otros 13 municipios, que generan alrededor de cien toneladas diarias.
La necesidad de reiniciar operaciones en la planta que fueron suspendidas hace tres años de los cinco que el grupo encabezado por Federico Sarabia Pozo la tuvo en su poder, requiere de modernizar sistemas y reducir costos de operación para recuperar la producción que antes del conflicto alcanzaba las 12 mil toneladas diarias de cemento, requiere de fuentes alternas de energía.
Un proyecto en este proceso sería que La Cruz Azul construyera una planta procesadora que pudiera generar gas mediante los desechos orgánicos como fuente alterna de electricidad y combustible para sus hornos, que se dice podría tratar toda la producción regional de Residuos Sólidos Urbanos, sin costo para el erario público, de acuerdo a información no oficial de la que tuvo conocimiento Vía Libre.
Conversaciones entre representantes gobierno del estado y directivos de La Cruz Azul, indicaron fuentes cercanas a la empresa social, señalan que se lleva una agenda para regresar a la normalidad esta región, que incluye la recuperación de alrededor de mil 500 empleos directos y más de 2 mil indirectos, factor para la recuperación del tejido social en la región.
De concretarse la instalación de la planta procesadora, se resolvería a corto plazo el problema de la basura en la región agravado por el cierre del tiradero a cielo abierto que colapsó a finales de marzo.
Mientras en Tlaxcoapan, el delegado, Salvador Hernández de la Cruz dijo que Doxey no permitirá un relleno sanitario regional porque la localidad no es opción para recibir residuos de 14 municipios y desmintió que, junto con el comisariado ejidal Fortunato López, propuso tres polígonos para ubicar el nuevo confinamiento de basura.
