*Julio Menchaca, nadar de muertito

Alberto Witvrun.-El senador Julio Ramón Menchaca Salazar fue designado como delegado de la dirigencia nacional de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Nuevo León, uno de los 15 estados del país donde en 2021 se renovarán los poderes legislativo y ejecutivo, responsabilidad que le viene bien en este momento en que Hidalgo está convulsionado por los resultados adversos del 18 de octubre y la disputa por el control burocrático del partido que no termina de ser partido.

Menchaca Salazar aprendió a nadar de muertito y a pegarse a la pared especialmente el último año, tras sufrir una andanada de ataques, que primero lo ubicaron cercano al gobernador Omar Fayad Meneses y en el reciente proceso como aliado al Clan Universitario de Gerardo Sosa Castelán, para imponer candidaturas y crear una estructura favorable al jefe en desgracia de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

Pero ni una ni otra, Julio Menchaca aspiró en 2005 a ser candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) con nulas posibilidades, porque al no tener caro de elección popular requería de una coalición y de que fuera propuesto por el otro partido, como sea esto provocó un enfrentamiento con el ganador Miguel Ángel Osorio Chong y su amigo Manuel Ángel Núñez Soto, lo protegió impulsándolo a diputado local.

Terminada la gestión, buscó espacios que le fueron negados hasta que apareció como candidato a presidente municipal independiente hace cuatro años y luego en 2018 como candidato en segunda fórmula al Senado de la República, candidatura que quería para él Gerardo Sosa Castelán que hizo todo lo posible para arrebatársela, pero no lo consiguió, por eso parece inverosímil que lo acusen de ser aliado del jefe del Clan Universitario.

También le reclaman que no haya intercedido en el proceso interno de Morena para postular candidato a presidente municipal por su suplente Navor Rojas Mancera, para no tener enfrentamientos, aunque sin duda eso representó un costo porque el postulado Pablo Elías Vargas González, condujo al precipicio al partido, con el triunfo para el candidato del PRI Sergio Baños Rubio.

Hoy ante la nueva tormenta en Morena Hidalgo donde la diputada federal Sandra Simey Olvera Bautista, señalada de pertenecer a las huestes de Gerardo Sosa, busca ser presidenta del partido en la entidad mientras se piden cabezas, se buscan culpables y nadie da la cara por el resultado negativo en los comicios municipales, nada mejor que repartir el tiempo político entre la cámara alta y comer cabrito, pero cerca de quien decide.