Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- La puesta en marcha de los llamados amaneceres arqueológicos en la zona arqueológica de Tula ha generado opiniones de interés en el grueso de la población, pero también severas críticas por la alta tarifa de acceso para el público en general, fijada en 750 pesos por visitante.
El programa busca aprovechar la afluencia turística derivada de la Copa Mundial de Futbol 2026, permitiendo que los visitantes ingresen al recinto antes de la apertura habitual para contemplar la salida del sol desde uno de los espacios más representativos de la cultura tolteca.
Aunque la iniciativa ha sido presentada como una experiencia turística exclusiva, habitantes de Tula consideran que el precio establecido dificulta que las familias de la región puedan disfrutarla.
Los inconformes señalaron que el costo resulta desproporcionado en comparación con los ingresos promedio de muchas familias del municipio. Explicaron que para un grupo familiar de cinco integrantes la inversión superaría los tres mil 700 pesos, cifra que consideran elevada para una actividad de unas cuantas horas.
Asimismo, cuestionaron que el proyecto parezca orientado principalmente a visitantes extranjeros, sin que hasta el momento se hayan anunciado descuentos específicos para residentes del municipio o del estado.
Algunos ciudadanos señalaron que el patrimonio arqueológico de Tula constituye un símbolo de identidad regional y que sería deseable establecer mecanismos que permitan una mayor participación de la población local en este tipo de actividades.
El INAH ha precisado que los recorridos especiales se realizan en horarios distintos a los habituales y que la entrada regular al sitio arqueológico continúa operando con las tarifas establecidas, además del acceso gratuito que se ofrece los domingos para visitantes nacionales.
