El Instituto Hidalguense del Deporte (Inhide) abrió la puerta a una posibilidad que entusiasma al deporte local donde Pachuca vuelva a ser sede de la Olimpiada Nacional, esta vez con un proyecto mucho más ambicioso que hace veinte años.
Óscar Pérez, director del Inhide, aseguró que la idea ya está sobre la mesa y que, aunque aún no es el momento para tomar decisiones definitivas, la propuesta es viable.
“Sí, ¿por qué no? La invitación está por parte de las autoridades de Conade, hoy no nos quisimos aventurar porque está en obra el proyecto, pero yo creo que para el 27, sí”, explicó Pérez, refiriéndose a la posibilidad de albergar el evento en 2027.
La base de esta aspiración es la modernización del Centro Deportivo Hidalguense y de Alto Rendimiento (CDHAR) y la construcción de la nueva Villa Deportiva, capaces de recibir a cerca de 200 atletas con instalaciones de primer nivel.
Pérez enfatizó que no basta con tener infraestructura: “Ser anfitriones también implica competir a altos niveles. Primero necesitamos que los espacios queden como tienen que quedar y luego pensar en ese reto”; la meta, agregó, es dejar bases sólidas y generar más atletas en proyección.
Mientras tanto, Hidalgo ya se prepara para la Olimpiada Nacional 2026, pues el calendario adelantado exige ajustes: los estatales se celebrarán entre enero y febrero, los regionales en marzo y abril, y la fase nacional entre abril y mayo.
Además, la entidad será sede del regional de halterofilia, y competirá en una nueva región junto a Veracruz, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, UNAM e IMSS.
“El desafío es con nosotros mismos, en ser más constantes y más serios en el trabajo diario para proyectar a nuestros atletas”, aseguró el dirigente del deporte, resaltando la prioridad del orden administrativo y la coordinación con entrenadores y asociaciones.
