Miguel Á. Martínez. Tepetitlán. Tula de Allende.- La desesperación social crece en comunidades cercanas a la presa Endhó, donde sus habitantes externaron su hartazgo por la plaga del mosco Cúlex y lanzaron un ultimátum a las autoridades: atender el problema de inmediato o enfrentar protestas de mayor escala.
Reunidos en la localidad Anaya, señalaron que la presencia del insecto rebasa cualquier límite tolerable. Relataron noches sin descanso, viviendas invadidas por enjambres, niños encerrados por temor a las picaduras y animales afectados por el constante ataque del zancudo.
Reprocharon que, pese a los recursos públicos destinados durante años, no existen resultados palpables. Dijeron sentirse engañados por gobiernos que solo prometen fumigaciones temporales mientras el lirio acuático continúa extendiéndose y el mosco, multiplicándose.
Entre cartulinas y gritos de protesta se escuchó repetidamente “solución o explosión”, haciendo referencia a dinamitar la cortina de la presa como medida extrema para expulsar el agua contaminada y eliminar el lirio que permanece acumulado en el embalse.
Finalmente, advirtieron que si para hoy, jueves, no observan una intervención seria, comenzarán acciones como liberación de casetas, bloqueos y toma de dependencias, afirmando que la paciencia terminó y no seguirán soportando vivir bajo una plaga permanente.
