Jesús Castillo.- El gobernador Julio Menchaca Salazar, descartó que el homicidio del religioso católico Román de la Cruz Hernández represente una crisis de seguridad y aseguró que la Huasteca mantiene plenas garantías para la libertad de culto, agregó que la situación se ha atendido desde el primer momento.
Agregó que hay coordinación con el arzobispado y la Secretaría de Gobernación federal, al tiempo que justificó el hermetismo de las autoridades al señalar que el encargado de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJEH), Francisco Fernández Hasbún, informará lo estrictamente necesario para no comprometer la investigación.
A pesar de que el Ejecutivo evitó catalogar el homicidio como un hecho aislado, defendió la efectividad de los operativos de vigilancia al asegurar que la presencia policial se mantendrá reforzada en todo el territorio estatal.
Sobre las amenazas del presidente municipal de Jaltocán, Guillermo Amador Leal, hacia el sacerdote conocido como padre «Chayo», optó por no anunciar sanciones o indagatorias de oficio contra el edil pidió mesura a los funcionarios públicos sobre sus declaraciones.
