La Olimpiada Nacional en Hidalgo, que originalmente se esperaba celebrar en fechas posteriores, ha sorprendido con un adelanto que cambiará la hoja de ruta de muchos atletas y entrenadores.
En lugar de realizarse en agosto y septiembre, como se había previsto en un inicio –Debido al Mundial 2026–, la competencia ahora se llevará a cabo en abril y mayo de 2026.
Este cambio, anunciado hace poco, obliga a las disciplinas locales a ajustar sus procesos de selección, entrenamiento y calendario competitivo de manera acelerada.
Hasta hace algunas semanas, el área de alto rendimiento confiaba en un «colchón de días» para preparar con calma a los atletas, pero con el adelanto, ahora el trabajo debe intensificarse para llegar en óptimas condiciones.
Algunas disciplinas han manifestado preocupación ante esta modificación, ya que el tiempo para afinar detalles y consolidar grupos se reduce considerablemente.
La programación de torneos locales, regionales y estatales tendrá que reajustarse para cumplir con el nuevo ritmo, afectando el desarrollo habitual y la planeación estratégica de los cuerpos técnicos.
Este giro inesperado en las fechas de la Olimpiada Nacional obliga a todos los involucrados a redoblar esfuerzos, demostrando flexibilidad y capacidad de adaptación para enfrentar uno de los eventos deportivos más importantes del país con la mejor preparación posible.
