Jesús Castillo.- La caída de siete posiciones de Hidalgo en el Índice de Competitividad Estatal elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) debe asumirse como un foco de alerta para mejorar las condiciones de la entidad y revisar de forma objetiva sus causas.
Así lo señaló el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Hidalgo, Luis Fernando Garrido Ramírez, quien precisó que este tipo de evaluaciones suelen presentar un desfase de entre seis meses y un año debido a los tiempos de recopilación de datos, por lo que llamó a actuar con prudencia antes de emitir un diagnóstico definitivo.
No obstante, adelantó que el retroceso responde a un fenómeno multifactorial, en el que destacan los obstáculos a nivel municipal para la apertura de nuevas empresas, propiciados por la burocracia en los trámites e incrementos no proporcionales en los costos operacionales.
Ante este escenario, exhortó a los gobiernos locales a revisar sus esquemas regulatorios para facilitar el desarrollo productivo e impulsar la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
La urgencia de estas medidas cobra mayor relevancia al considerar que la informalidad laboral en la entidad registró un incremento al pasar de 70.4% a 71.3%.
Frente a estas cifras, Garrido Ramírez enfatizó que el empleo formal, generado principalmente por el sector de las Mipymes, constituye el programa social más efectivo para el desarrollo del país, por lo que urgió a alinear los esfuerzos institucionales para proteger e incentivar la creación de plazas laborales garantizadas.
