Erick Morales.- El programa Apoyo para el Bienestar y el Desarrollo extendió su presencia en comunidades rurales del estado durante los últimos tres años, al incorporar a más de 79 mil personas a sus apoyos directos. De acuerdo con la Secretaría de Bienestar e Inclusión Social (Sebiso), la estrategia busca reforzar el ingreso familiar en poblaciones con mayores rezagos y donde persisten dificultades para acceder a servicios básicos.
La dependencia informó que la cobertura creció de manera gradual desde 2023, cuando se registraron 23 mil 775 beneficiarios, mientras que en 2024 la cifra aumentó a 27 mil 532, y para 2025 realizaron 28 mil 500 entregas. Ese avance se ha concentrado en localidades rurales y pueblos indígenas que dependen de actividades primarias y enfrentan condiciones económicas limitadas.
Dentro del mapa de operación destacan municipios catalogados como de atención prioritaria, entre ellos Tianguistengo, Acaxochitlán, Huazalingo y Xochiatipan, donde la Sebiso focaliza recursos para atender a familias con ingresos bajos y con dificultades para cubrir alimentación, salud o continuidad escolar.
El titular de la dependencia, Ricardo Gómez Moreno, explicó que la distribución se realiza mediante un esquema que evita intermediarios y se apoya en procesos de verificación tecnológica con el fin de reducir duplicidades y asegurar la llegada directa de los apoyos. Estas acciones se articulan con la declaratoria de Zonas de Atención Prioritaria y con el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2028, en un intento por dirigir recursos públicos hacia comunidades rurales que han enfrentado mayores desigualdades.
