Alberto Witvrun.- Manteniendo la tradición de ser tierra de grandes luchadores como El Santo y El Nazi, el morenismo de Tulancingo de Bravo vive en el cuadrilátero de la política una batalla
campal, todos contra todos donde se vale de todo y se van eliminando uno a uno de los
contendientes cuando salen de la tarima de seis por seis y los últimos en permanecer se
enfrentan por el premio previamente anunciado.
En esta parte de la función quien menos cuenta es el arbitro o las reglas establecidas,
porque hay faulees, mordidas, piquete de ojos y toda clase de marrullerías con tal de
llegar a la gran final, así que nadie espere una exhibición de técnica y caballerosidad en
este combate porque se están dando por las cuatro esquinas hasta con la cubeta ante la
incapacidad para frenarlos del referí.
Las redes sociales se saturan de toda clase de ataques, aunque también hay filtraciones a
los “trascendidos” de los medios convencionales y la lista de blancos aumentan con todo y
paridad de género, porque les pegan lo mismo a hombres que mujeres, aunque por el
momento los favoritos son los hermanos Pedro y Julio Soto Márquez, le sigue el titular de
la Comisión del Agua Enzo Nuvolari Balderas Castro, pero también hay para Pedro Canales
Vega y varios más que deberían agradecer las menciones.
Todo indica que existe una lucha intestina en Movimiento de Regeneración Nacional
(Morena) que tiene la fiel creencia que otra vez bastará con la marca en 2027 para ser
presidir el ayuntamiento tulancinguense sin contemplar el crecimiento de la oposición en
tanto todos se divierten con las rechiflas que desde las gradas le lanzan a la ruda favorita
de la afición Lorena García Cázares como sucedió el Día de la Madres y el Día del Maestro.
Tulancingo sin duda llama la atención y hay quien hasta piensa revivir la Arena Libertad y
convocar del más allá al empresario Héctor Vega, aunque la calidad de los contendientes
esté muy lejos de las glorias que esta tierra dio al pancracio nacional.
