Con una propuesta sólida y adaptada al contexto actual, ayer fue presentada la temporada taurina 2025 de la Feria San Francisco Pachuca, que este año ofrecerá cuatro corridas en la emblemática Plaza Vicente Segura, escenario que volverá a reunir a figuras del toreo mexicano en un ciclo que busca destacar por calidad antes que cantidad.
El cartel, encabezado por la empresa Feria Toro, representada por José Luis Alatorre y Othón Ortega, concentrará su oferta en los fines de semana entre el 27 de septiembre y el 18 de octubre, con toreros consolidados, jóvenes en ascenso y ganaderías de prestigio, sin presencia española debido a compromisos en la península ibérica durante las mismas fechas.
La primera corrida tendrá lugar el 27 de septiembre con José Mauricio, Arturo Saldívar y Antonio Lomelín, frente a toros de Torreón de Cañas; el 4 de octubre tocará turno al rejoneador Javier Funtanet junto a Héctor Gutiérrez y Arturo Gilio, con astados de Xajay.
Para el 11 de octubre regresará Uriel Moreno “El Zapata”, acompañado de Israel Téllez y Francisco Martínez, ante toros de José Julián Llaguno, y el ciclo concluirá el 18 de octubre con André, Juan Pablo Sánchez, Sergio Flores y Paola San Román, lidiando toros de Boquilla del Carmen.
Los boletos estarán disponibles en Top Tickets y en taquillas, con precios que van desde los 300 hasta los mil 800 pesos, dependiendo de la zona. Aunque no habrá figuras extranjeras, los empresarios aseguran que se trata de uno de los carteles más competitivos de los últimos años.
Más allá del programa de corridas, la presentación sirvió también para reafirmar el lugar de Pachuca y de Hidalgo en el panorama taurino nacional.
Con 19 ganaderías activas y más de 850 mil asistentes a festejos en años recientes, la entidad es reconocida como un bastión de la fiesta brava en México, tanto por infraestructura como por tradición.
La Plaza Vicente Segura, con capacidad para más de 10 mil personas, será nuevamente epicentro de esta expresión cultural, con una temporada que promete emoción, competencia y el respaldo de una afición que mantiene viva la tauromaquia en tiempos de debate.