Jocelyn Andrade.- El proceso de verificación vehicular en la zona metropolitana de Pachuca registra saturación en los tres verificentros en operación, con tiempos de espera que alcanzan hasta dos semanas para obtener una cita y los automovilistas reportan que el sistema no cubre la demanda y obliga a destinar varias horas para completar el trámite.
Desde antes de la apertura, se forman filas de vehículos en distintos puntos; en el verificentro número 3 de Mineral de la Reforma, las filas comienzan desde antes de su apertura, pues los conductores buscan asegurar lugar ante la falta de espacios disponibles durante el día.
Usuarios señalan que los horarios asignados en las citas no se cumplen y pese a contar con turno, el acceso depende del flujo en el sitio, lo que genera retrasos; esta situación incrementa el tiempo de permanencia en los centros de verificación.
En ese mismo verificentro, el pago solo se realiza en efectivo y personal del lugar informa que la terminal bancaria no funciona y que el banco no ha realizado el cambio del equipo.
Automovilistas indican que esta condición representa un obstáculo, ya que muchos no portan efectivo por motivos de seguridad, lo que provoca salidas para conseguir dinero y pérdida de tiempo.
Además, el trámite exige copias de documentos para aplicar el descuento estatal y algunos usuarios desconocen este requisito y deben pagar por las copias en el sitio. La falta de información previa y los costos adicionales generan inconformidad entre quienes acuden con el formato de descuento sin la documentación completa.
