Tiempos inciertos para la 4T

Jesús Sánchez
Cuando el río suena, dice el muy viejo refrán, es que agua trae o piedras
lleva.
Y como usted sabe que en política las casualidades no existen, lo que en
principio se presumió como chismes y rumores salidos de los muros de
Palacio, hoy tienen otra dimensión.
La columna de Salvador García Soto que leímos este fin de semana en
www.serpientesyescaleras.mx, “La muerte de Juárez en Palacio”, coincide
con lo que ha trascendido y se comenta en voz baja en el círculo dorado de la
4T, una muy seria preocupación sobre la salud del Presidente de la República
y lo que pueda ocurrir en los próximos meses.
Todos sabemos que los expedientes médicos de AMLO -que está por cumplir
69 años- son un secreto de Estado, pero también se infiere que la salud del
mandatario no es la óptima por las notas oficiales que han dado cuenta de las
intervenciones clínicas.
Las preocupaciones han comenzado a rebasar a los que forman parte de la
burbuja dorada y aunque usted no lo crea, se analiza qué ocurriría sí por
razones de salud el Presidente debe retirarse y dejar el cargo antes de
concluir el mandato constitucional.
La Constitución Política, en su artículo 84, prevé lo que hay que hacer en caso
de la falta absoluta del Presidente de la República.
El propio Andrés Manuel López dejó claro que hay que ser realistas, poco
después de su última intervención médica para atender un cateterismo. Y
aunque aseguró que “hay Presidente para rato”, también reconoció que hay
que estar preparado para todo.

Entonces reveló que redactaría su “testamento político” y valoraría dejar un
“heredero” en el cargo, lo que le fue muy criticado.
Los tiempos del señor
A 26 meses de que termine el actual sexenio y en temporada de
corcholatazos, destapes y precampañas por la sucesión presidencial
adelantada, los escenarios políticos además de inciertos son endebles para el
partido en el poder sin la figura central de López Obrador.
Las referencias que se hacen en voz baja en Palacio plantean la posibilidad de
que, por indicaciones médicas, obliguen al Presidente a retirarse antes de
concluir su mandato.
El artículo 84 de la Carta Magna dice a la letra: “En caso de falta absoluta del
Presidente de la República, en tanto el Congreso nombra al presidente
interino o sustituto, lo que deberá ocurrir en un término no mayor de
sesenta días, el secretario de Gobernación asumirá provisionalmente la
titularidad del Poder Ejecutivo”.
Esto significaría que en un eventual escenario de este tipo la presidencia
provisional sería asumida por el tabasqueño Adán Augusto López, titular de
Gobernación, mientras el Congreso designa al Presidente sustituto quien
deberá concluir el periodo constitucional.
Si bien Adán López es una carta natural de AMLO para resolver este dilema,
el Artículo 83 no le deja mucho margen para lo que suponía su expectativa de
jugar en las elecciones del 2024, pues a la letra establece que el ciudadano
que sustituyere al presidente constitucional de manera interina o como
sustituto, “en ningún caso y por ningún motivo podrá volver a desempeñar
ese puesto”. Esto quiere decir que de ser así Adán López no jugaría en 2024.
Aquí comienza parte del difícil y nebuloso escenario para la 4T. En caso de
que se busque un presidente interino o sustituto en otra bolsa, por ejemplo
la del Poder Judicial, hay que tomar en cuenta que Arturo Zaldívar termina su
gestión el 31 de diciembre de 2022. Solo de esa manera Adán López podría
conservar su propaganda de “Adán va”.

De por sí la caballada morenista anda muy distraída por el juego de las
corcholatas, imagine usted los encontronazos entre la señora Sheinbaum,
Marcelo y López sin la supervisión directa de #YaSabenQuién.
Bajo este esquema lo más seguro es que Ricardo Monreal emigraría a otro
partido donde sí lo quieran.
De tomarse la decisión del retiro de AMLO de la titularidad del Poder
Ejecutivo, para Morena será la prueba de fuego.
Aún no sabemos si un pajarito ya habló con quién será el presidente interino,
lo cierto es que sin la figura de AMLO, será casi imposible que Morena
obtenga tantos votos como los del tabasqueño en 2018.
Lo peor de todo es que en 2024, además de las elecciones presidenciales, por
primera vez seis estados con los colores de Morena y un aliado estarán en
juego, la CDMX, Chiapas, Morelos, Puebla, Tabasco y Veracruz.
Existe un alto riesgo de que Morena pierda la CDMX, Morelos, Puebla y
Veracruz, que al mismo tiempo son importantes estados generadores de
votos.
El tema es intramuros, de ahí su importancia.
Un elemento que no preocupa al círculo dorado de Palacio es la oposición
partidista, no ven que les haga sombra o les quite el sueño. El punto es que
Morena podría verse arrastrada por su propia onda grupera, sus tribus.
Así viene la cosa. Morena no la tiene fácil.
Columnómetro de Aquiles Baeza
1.- Faltan unos cuantos días para desentrañar el misterio que a todos trae
nerviosos, saber si Banxico aumentará o no 75 puntos base a la tasa
interbancaria, hoy en 7.0 por ciento.
Por el sentido de la decisión que conocimos de la FED la semana pasada, todo
indica que para allá vamos.

Lo malo es que el programita concertado al alimón por el gobierno federal y
el sector privado para frenar un poco la inflación no ha funcionado como se
esperaba. De seguir por esta ruta, para finales de año la tasa andaría por el 9
por ciento. Y la inflación muy pero muy por arriba del 10 por ciento.
La fecha clave es el jueves 23 de junio.
2.- ¿Y todo para qué?
Seguramente le salió muy caro al erario de la CDMX la concentración
pugilística sabatina del Zócalo, y todo para que la jefa de gobierno tocara la
campana desde su oficina, en pantuflas y mormada.
3.- Pronto se sabrá si ayudó o no el espaldarazo que le dio AMLO al
izquierdista y guerrillero Gustavo Petro -por eso lo acusaron de injerencista-,
quien ayer se midió en segunda vuelta en las elecciones de Colombia frente a
Rodolfo Hernández, el veterano empresario de 77 años quien se autonombra
“el rey del Tik Tok” y cuyo lema es “viejito pero sabroso”.
4.- En política la casualidad no existe y cuando existe es porque ha sido
cuidadosamente preparada. Franklin Delano Roosevelt 1882-1945.